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Los vecinos de un edificio en el Casco Antiguo de Sevilla han alzado la voz contra las molestias constantes provocadas por los pisos turísticos con jacuzzi en las terrazas. Bertha Ureña, portavoz de los residentes, ha denunciado el ruido a deshoras que impide su descanso y ha solicitado al Ayuntamiento de Sevilla un informe que certifique la legalidad y seguridad de estas instalaciones.
Protestas vecinales por el ruido nocturno
Los residentes aseguran que las cinco piscinas en un mismo bloque generan un ambiente insostenible, con turistas utilizando los jacuzzis hasta altas horas de la madrugada. «El ruido constante durante la noche nos impide descansar adecuadamente para nuestras jornadas laborales», explica Ureña. La situación se agrava por el hecho de que los visitantes no tienen en cuenta las necesidades de los vecinos, quienes deben levantarse temprano para trabajar.
«A ellos no les importa, porque vienen de vacaciones, y nosotros tenemos que trabajar», añade Ureña, quien ha llegado a ir a trabajar tras apenas una hora de sueño debido a las fiestas ruidosas. La portavoz destaca que esta problemática afecta a todos los vecinos de la calle, quienes se sienten impotentes ante la situación.
Riesgos adicionales y solicitud al Ayuntamiento
Aparte del ruido, Ureña también denuncia otras molestias como el constante ir y venir de maletas con ruedas por calles adoquinadas y el riesgo de incendio, ya que algunos turistas arrojan colillas a las azoteas colindantes. «En una calle tan estrecha no entraría un camión de bomberos grande en caso de emergencia», advierte. La preocupación por la seguridad es palpable entre los residentes, quienes temen que un incendio pueda tener consecuencias devastadoras.
Ante esta situación, los vecinos han solicitado al Consistorio sevillano que verifique si estas instalaciones están debidamente autorizadas. La comunidad espera una respuesta rápida para poder recuperar la tranquilidad en su hogar.
