La implantación del estándar DVB-T2 permitirá ampliar las emisiones en ultra alta definición y optimizar el uso de las frecuencias de televisión. La nueva etapa llegará acompañada de cuatro canales UHD, el estreno de La Séptima y una reorganización que obligará a resintonizar algunos televisores.
La televisión terrestre española se prepara para una de las transformaciones técnicas más importantes desde la implantación de la alta definición. El próximo jueves 5 de noviembre, la TDT comenzará una nueva fase de modernización que permitirá ampliar la oferta de emisiones en ultra alta definición y avanzar hacia un sistema de transmisión más eficiente.
El cambio no responde únicamente a la incorporación de nuevos canales. Detrás de la reorganización se encuentra la introducción progresiva de DVB-T2, una tecnología que mejora la capacidad de transmisión de la televisión digital terrestre y permite transportar más información utilizando los recursos radioeléctricos disponibles.
La nueva configuración facilitará la llegada de señales UHD y abrirá una etapa de convivencia entre emisiones HD y 4K. En paralelo, varios canales cambiarán su distribución y los espectadores tendrán que actualizar la sintonización de sus televisores para localizar correctamente la programación.
La fecha señalada es el 5 de noviembre de 2026. A partir de las 08:00 horas, los hogares podrán realizar la búsqueda automática de canales, una operación especialmente recomendable para quienes reciben la señal directamente a través de una antena.
DVB-T2: la tecnología que cambiará la televisión terrestre
La principal transformación técnica de esta nueva etapa es la adopción del estándar DVB-T2, acrónimo de Digital Video Broadcasting-Terrestrial 2.
Se trata de la segunda generación del sistema europeo de transmisión de televisión digital terrestre. Su principal ventaja es que permite aprovechar mejor la capacidad disponible en las frecuencias radioeléctricas y transportar un mayor volumen de información.
Esto resulta especialmente importante para la difusión de contenidos en alta resolución. Las emisiones UHD necesitan más capacidad que las señales HD convencionales, por lo que disponer de un sistema de transmisión más eficiente facilita su incorporación a la oferta televisiva.
La modernización también busca adaptar la TDT a un escenario audiovisual muy diferente al de hace una década. Las plataformas de streaming, los servicios de televisión por internet y los televisores de grandes dimensiones han elevado las expectativas de los espectadores en cuanto a calidad de imagen.
Con DVB-T2, la televisión en abierto pretende avanzar hacia prestaciones que hasta ahora estaban más asociadas a otros sistemas de distribución audiovisual.
Qué diferencia hay entre HD, Full HD, UHD y 4K
La incorporación de nuevos canales puede generar cierta confusión entre los espectadores, especialmente porque los términos HD, Full HD, UHD y 4K se utilizan habitualmente como si fueran equivalentes.
Sin embargo, hacen referencia a resoluciones diferentes.
Tecnología
Resolución aproximada
Píxeles
HD
1.280 x 720
0,92 millones
Full HD
1.920 x 1.080
2,07 millones
UHD
3.840 x 2.160
8,29 millones
4K cinematográfico
4.096 x 2.160
8,85 millones
La UHD utilizada habitualmente en televisión ofrece cuatro veces más píxeles que el formato Full HD.
Esta mayor densidad de información permite reproducir imágenes con más detalle, algo especialmente perceptible en pantallas de gran tamaño y cuando el contenido original está producido con una calidad adecuada.
No obstante, disponer de una emisión UHD no garantiza que todos los espectadores puedan verla con esa resolución. La compatibilidad del receptor es fundamental.
Cuatro grandes cadenas tendrán emisiones UHD en la nueva TDT
La ampliación de la oferta en ultra alta definición será uno de los cambios más visibles para los espectadores.
A partir del 5 de noviembre, la TDT incorporará las siguientes emisiones:
- La 1 UHD: la primera cadena de RTVE ya dispone de esta modalidad desde 2024.
- La 2 UHD: el segundo canal público se incorpora a la nueva generación de emisiones.
- Antena 3 UHD: Atresmedia amplía su oferta con una versión de mayor resolución.
- Telecinco UHD: Mediaset España también incorpora la señal UHD de su principal cadena.
Las nuevas emisiones convivirán con las versiones HD. Esto significa que los espectadores podrán seguir accediendo a la programación convencional aunque su televisor no tenga capacidad para reproducir las señales de ultra alta definición.
La transición será gradual y permitirá que la adaptación de los hogares se produzca sin un apagón generalizado de los canales actuales.
HEVC: el otro requisito imprescindible para recibir los canales 4K
Además del estándar DVB-T2, hay otra tecnología que desempeña un papel esencial en la recepción de las nuevas emisiones: HEVC, también conocido como H.265.
Se trata de un sistema de compresión de vídeo que permite reducir el volumen de datos necesario para transmitir imágenes de alta resolución sin que la pérdida de calidad resulte excesiva.
Su importancia es especialmente relevante en las emisiones UHD, que necesitan gestionar una cantidad de información considerablemente superior a la de los canales HD.
Por eso, para recibir correctamente las nuevas emisiones de la TDT no basta con disponer de un televisor cuya pantalla sea 4K. También es necesario que el aparato tenga un sintonizador DVB-T2 y pueda descodificar señales HEVC.
Son tres elementos que conviene diferenciar:
- El sintonizador DVB-T2 recibe la señal de televisión terrestre.
- El decodificador HEVC/H.265 interpreta el formato de vídeo transmitido.
- El panel UHD reproduce las imágenes con la resolución correspondiente.
Si falta alguno de estos componentes, el televisor puede no ser capaz de mostrar correctamente las nuevas emisiones en su máxima calidad.
La reorganización de frecuencias también modifica el mapa de canales
La llegada de la nueva tecnología exige reorganizar parte de la distribución de las emisiones actuales.
Los cambios afectarán a cinco canales nacionales: Clan, DKISS, Atreseries, Be Mad y Boing.
Estas cadenas modificarán su ubicación dentro de los múltiplex de televisión, lo que puede provocar que dejen de aparecer en su posición habitual hasta que los receptores actualicen la lista de servicios disponibles.
La reorganización responde a la necesidad de acomodar las nuevas emisiones y distribuir de manera más eficiente la capacidad de transmisión.
No se trata de una desaparición de canales ni de un cierre de las cadenas afectadas. Es un movimiento técnico que requiere actualizar los datos almacenados en los televisores.
La Séptima y RNE Accesible amplían la oferta de televisión digital
La transformación de la TDT también traerá novedades en los contenidos y servicios disponibles.
La principal incorporación será La Séptima, un nuevo canal de televisión en abierto que comenzará a emitir el 5 de noviembre a las 12:00 horas.
La cadena ocupará el espacio asociado hasta ahora a Atreseries y apostará por una programación con información, debates y entretenimiento, con una presencia destacada de contenidos en directo.
Por otro lado, RTVE incorporará RNE Accesible, un servicio que utilizará la pantalla del televisor para facilitar el seguimiento de contenidos radiofónicos a personas con discapacidad auditiva.
La propuesta incluirá subtítulos, lengua de signos e imágenes del estudio principal de Radio Nacional de España.
Esta última incorporación demuestra que la evolución tecnológica de la TDT no se limita a mejorar la resolución de las imágenes, sino que también puede ampliar las posibilidades de accesibilidad y de consumo de los contenidos audiovisuales.
El 5 de noviembre: qué cambios deben realizar los espectadores
La reorganización de frecuencias hará recomendable realizar una nueva búsqueda automática de canales.
El proceso podrá llevarse a cabo a partir de las 08:00 horas del jueves 5 de noviembre y no requiere conocimientos técnicos ni intervención profesional en condiciones normales.
El procedimiento habitual consiste en acceder al menú de configuración del televisor, seleccionar el apartado de canales o instalación y ejecutar una búsqueda automática de emisiones digitales terrestres.
Una vez finalizada, el aparato actualizará la lista de cadenas disponibles. Algunos modelos pueden cambiar también el orden de los canales, por lo que conviene comprobar la numeración y reorganizarla si es necesario.
Los usuarios que reciben la televisión mediante una antena convencional deberán prestar especial atención a esta operación.
En cambio, los espectadores que utilizan plataformas como Movistar Plus+, Orange TV o Vodafone TV no necesitarán normalmente realizar una resintonización, puesto que los operadores gestionan la distribución de sus canales.
La antena no tiene por qué cambiar, pero el receptor sí puede quedarse obsoleto
Uno de los aspectos que conviene aclarar es la diferencia entre la instalación de recepción y el aparato que interpreta la señal.
La implantación de DVB-T2 no implica por sí misma que haya que sustituir las antenas individuales o comunitarias. La infraestructura de recepción existente puede seguir utilizándose en condiciones normales.
El elemento que puede necesitar una actualización es el receptor de televisión.
Un televisor antiguo puede continuar recibiendo las emisiones HD, pero carecer de los componentes necesarios para acceder a los nuevos canales UHD.
En estos casos, la solución no tiene por qué ser comprar un aparato nuevo. Un descodificador externo compatible con DVB-T2 y HEVC puede permitir que una pantalla antigua siga recibiendo las señales, siempre que disponga de una conexión adecuada.
Antes de realizar cualquier compra, conviene consultar la ficha técnica del fabricante y comprobar qué formatos admite realmente el televisor.
Los modelos comercializados en España desde marzo de 2025 deben cumplir los requisitos de recepción UHD establecidos en la normativa aplicable.
Una transición gradual: la TDT no abandonará el HD de inmediato
El cambio del 5 de noviembre constituye una primera fase de una transformación que se prolongará durante los próximos años.
El Plan Técnico Nacional de la TDT, aprobado en marzo de 2025, establece el marco para extender progresivamente DVB-T2 a los diferentes servicios de televisión terrestre.
En esta primera etapa, el múltiple RGE2 comenzará a utilizar el nuevo estándar, mientras que otros múltiplex continuarán inicialmente funcionando con DVB-T.
El objetivo es avanzar hacia una infraestructura más eficiente sin obligar a todos los hogares a renovar sus equipos de forma inmediata.
La extensión completa dependerá de la adaptación del parque de televisores y receptores existente en España. Por el momento, no hay un calendario definitivo para el apagado general del sistema anterior.
Preguntas y respuestas sobre la nueva tecnología de la TDT
¿Qué es DVB-T2?
Es la segunda generación del estándar de transmisión de televisión digital terrestre. Permite utilizar de manera más eficiente el espectro radioeléctrico y facilita la difusión de contenidos de mayor resolución.
¿Qué significa HEVC o H.265?
Es un códec de compresión de vídeo que permite transmitir imágenes de alta resolución utilizando menos capacidad de transmisión que tecnologías anteriores.
¿Qué canales emitirán en 4K?
La 1 UHD, La 2 UHD, Antena 3 UHD y Telecinco UHD.
¿Una televisión 4K puede recibir automáticamente la nueva TDT?
No necesariamente. También debe incorporar un sintonizador DVB-T2 y descodificación HEVC/H.265.
¿Cuándo comienza la nueva etapa de la TDT?
El jueves 5 de noviembre de 2026. La nueva búsqueda de canales podrá realizarse a partir de las 08:00 horas.
¿Qué canales cambian de frecuencia?
Clan, DKISS, Atreseries, Be Mad y Boing están entre los servicios afectados por la reorganización.
¿Desaparecerá la alta definición?
No. Las emisiones HD seguirán disponibles durante la transición y no habrá un apagón general el 5 de noviembre.
¿Hay que cambiar la antena?
No por el mero hecho de la incorporación de DVB-T2. La instalación actual puede seguir siendo válida.
La TDT española inicia así una nueva etapa en la que la calidad UHD, la eficiencia de las emisiones y la accesibilidad ganarán protagonismo. La modernización permitirá acercar la televisión terrestre a las prestaciones de otros sistemas audiovisuales, aunque su implantación completa dependerá de la adaptación progresiva de los receptores de los hogares.
