El Tesoro de Tomares, descubierto hace diez años en Sevilla, sigue revelando secretos sobre los intercambios comerciales y la economía del Bajo Imperio en la Bética. Compuesto por diecinueve ánforas de aceite que albergaban más de 53.000 monedas romanas, este hallazgo ha sido objeto de un exhaustivo estudio multidisciplinar por parte de expertos del Museo Arqueológico de Sevilla y la Universidad de Sevilla.
Este valioso conjunto histórico ha sido clave para entender la economía de la Antigüedad, y actualmente se puede apreciar en la exposición ’10 años del Tesoro de Tomares (2016-2026), un hallazgo excepcional’ en la Hacienda de Santa Ana en Tomares. La viceconsejera de Cultura y Deporte, Macarena O’Neill, destacó la importancia social y científica de este tesoro, que arroja luz sobre la Bética en una época de inestabilidad política en el Bajo Imperio Romano.
El hallazgo fue trasladado al Museo Arqueológico de Sevilla para su estudio y conservación, y actualmente se encuentra en el Centro Logístico de Patrimonio Cultural de la Junta de Andalucía. Hasta el momento, se han limpiado y documentado unas 12.500 monedas, aproximadamente la mitad de las encontradas en las ánforas. Mientras tanto, continúan las investigaciones sobre la funcionalidad del tesoro y las razones de su ocultamiento en una hacienda olivarera de la antigua Híspalis.
La exposición ’10 años del Tesoro de Tomares’ ofrece un recorrido por una década de investigación, con recreaciones arqueológicas de las ánforas y una ‘Officina Monetalis’ que muestra las técnicas de producción monetaria romana. Este tesoro, descubierto en 2016 durante trabajos en el Olivar de El Zaudín, contiene monedas acuñadas entre los años 294 y 312 d.C., en el periodo de la Tetrarquía del Bajo Imperio Romano.
Con apariciones en el Museo Arqueológico Provincial de Sevilla y el Museo Arqueológico Nacional en Madrid, este tesoro ha fascinado a miles de visitantes, revelando una parte importante de la historia romana en la región.
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