El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha hablado sobre la controversia generada en torno a los carteles de temática religiosa, ya sean relacionados con la Semana Santa en general o encargados por hermandades para conmemorar eventos especiales. En su opinión, «más allá del valor artístico, estas obras deberían fomentar la oración y la devoción».
En una reciente entrevista con Europa Press en el Arzobispado con motivo del inicio de la Cuaresma, el arzobispo se refirió a la gran repercusión, incluso a nivel nacional, que tuvo el cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2024, obra de Salustiano García, que recibió críticas negativas, al igual que el cartel de la Macarena, de Luis Gordillo, que ha generado controversia y memes en redes sociales.
«No voy a entrar en valoraciones de carteles, ya que eso corresponde a las hermandades. Pero creo que los carteles deberían ayudar a la devoción, ese es el consejo que daría», afirmó el arzobispo.
Según monseñor Saiz, los carteles tienen una dimensión artística, pero si son de hermandades, deben contribuir a la piedad y devoción.
El cartel de la Hermandad de la Macarena, creado por Luis Gordillo, ha sido objeto de controversia. La obra muestra el rostro de una Virgen Esperanza de manera «esencialista», con pocos trazos en color rojo sobre fondo blanco.
En la presentación de la obra, el pintor explicó que representó «el primer deslumbramiento, el enamoramiento instantáneo entre dos miradas, la mía y la de la Virgen», de forma «minimalista, eliminando cualquier elemento que distraiga de la esencia de lo representado».
En cuanto al cartel de la Semana Santa del año anterior, su autor defendió el «respeto y amor» con el que creó la obra por encargo del Consejo de Hermandades y Cofradías, asegurando que las críticas por la desnudez y los rasgos del Resucitado, inspirado en su hijo Horacio, carecían de fundamentos y eran fruto de fundamentalismos.
