La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación ha financiado un proyecto de investigación liderado por la Universidad de Cádiz, el Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) y la Universidad del Algarve (Portugal) que ha desarrollado una metodología para cuantificar la evaporación mensual del agua en los embalses andaluces. Esta iniciativa ha permitido establecer un índice de eficiencia y proporcionar recomendaciones científico-técnicas para la construcción de nuevas infraestructuras hídricas en países en vías de desarrollo.
Tras aplicar esta metodología a la mayoría de embalses andaluces con más de cinco hectómetros cúbicos de capacidad, se ha determinado que aproximadamente 550 hectómetros cúbicos de agua se evaporan hacia la atmósfera anualmente, lo que representa el 8% de los caudales de entrada. Los expertos han recorrido más de 6.000 kilómetros para realizar muestreos de aguas en diferentes demarcaciones hidrográficas, obteniendo datos significativos para el estudio.
La evaporación anual de cada embalse está influenciada principalmente por aspectos morfológicos, la tasa de evaporación y el régimen de operación de las infraestructuras. Los embalses andaluces pierden en promedio 547 hectómetros cúbicos de agua al año, lo cual es una cifra significativa en términos absolutos. Se ha identificado que la eficiencia de los embalses varía, con algunos perdiendo solo el 1% de sus aportaciones mientras que otros llegan a superar el 30% e incluso el 50% de pérdida por evaporación.
La localización geográfica, la climatología y la orografía que rodean las infraestructuras son factores determinantes en la eficiencia de los embalses. Para reducir la evaporación, se sugiere repoblar las orillas del embalse para reducir la radiación solar sobre el agua y apaciguar el viento. Además, se plantea la posibilidad de cubrir parcialmente la lámina de agua con paneles solares para transformar la radiación incidente en energía eléctrica.
Se espera que esta metodología contribuya al diseño de infraestructuras más eficientes en países en vías de desarrollo, mejorando la operación de los embalses y minimizando las pérdidas de agua. Considerando el contexto de cambio climático y el aumento de la demanda de agua, especialmente en regiones con estrés hídrico como Andalucía, esta investigación es crucial para la gestión sostenible de los recursos hídricos.
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