La unidad para la investigación de la seguridad vial del sector vial de la Guardia Civil en Andalucía ha arrestado a cuatro personas, considerados los principales organizadores de las carreras y las carreras ilegales, por presuntos delitos contra la seguridad vial por la gestión insolente, pertenecientes al grupo criminal y trastornos públicos.
Según lo informado por la Guardia Civil en un comunicado de prensa, el 13 de mayo de 2024, una publicación en las redes sociales de anuncios sobre concentraciones de motocicletas ha alertado a los agentes, y en los últimos meses se han detectado diferentes llamadas.
Por lo tanto, en estas asambleas «había comportamientos peligrosos para la seguridad vial y la libre circulación del tráfico, haciendo maniobras y acrobacias de todo tipo, colocando obstáculos imprevistos en la carretera, incluso llevando a cabo atascos y afectando a algunas personas importantes.»Caminos interurbanos alrededor de la capital, como SE-30, A-376 o A-92, entre otros», explicó el Instituto Armado.
Algunos eventos, que, según los agentes, generaron la «alarma social», que involucran diferentes fuerzas y cuerpos de seguridad, cuyas acciones se han dificultado a medida que son acciones concertadas.
De esta manera, detallaron que las acciones «se registraron y publicitaron a través de las redes sociales, que fueron operadas por prisioneros». Además, utilizando la publicidad y el impacto mencionado, realizaron «la venta de diferentes productos relacionados con concentraciones y reuniones, lo que les trajo beneficios económicos».
Desde el comienzo de la operación, la cuenta de Instagram @sevillabike_life solía publicar las reuniones ha aumentado el número de seguidores, llegando a más de 36,000. Se han reunido más de 100 motocicletas en concentraciones, con el apoyo de vehículos de cuatro ruedas que han proporcionado cobertura para «permitir el uso exclusivo de la carretera por parte de los motociclistas, porque han detenido el tráfico, como se puede ver en los registros recolectados».
La operación tuvo la colaboración del Centro de Gestión de Tráfico del Sur de South West en Sevilla, así como el apoyo de la policía local en Sevilla, «cuya colaboración fue decisiva para el éxito de las investigaciones».
La operación, que permanece abierta, responde a las misiones que corresponden al grupo de carreteras de la Guardia Civil, a cargo de investigar los comportamientos que presentan un peligro para la seguridad vial y la prevención de accidentes.
