La Catedral de Sevilla ha acogido esta tarde la tradicional misa de imposición de la ceniza con motivo del Miércoles de Ceniza, dando inicio a la Cuaresma. La celebración fue presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, en el trascoro.
La celebración de la misa coincidió con la reapertura de la Capilla Real y el regreso al culto de la imagen de la Virgen de los Reyes después de trabajos de conservación y restauración.
Durante la ceremonia, el arzobispo recordó que la Cuaresma es un tiempo litúrgico en el que la Iglesia nos invita a prepararnos para la Pascua. Este período de 40 días antes de la Semana Santa se recomienda practicar la oración, el ayuno y la limosna como preparación para celebrar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
El arzobispo destacó la importancia del ayuno no solo de comida, sino también de otras cosas prescindibles en la vida, en contraposición a la sociedad de consumo que nos invita a lo contrario. En este tiempo previo a la Semana Santa, se enfatiza la importancia de reflexionar sobre lo verdaderamente significativo en nuestras vidas.
La Cuaresma representa un tiempo de renovación espiritual y reflexión para los fieles, preparándolos para vivir de manera más plena la celebración de la Pascua. La tradicional misa de imposición de la ceniza marca el inicio de este período especial en la liturgia católica.
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