Con tan solo seis años, Yérica descubrió que el fútbol no era solo un deporte más en su vida, sino una pasión que la llenaba de alegría y sueños por cumplir. Gracias a la Escuela Monsalvete, un proyecto de la Fundación Real Betis Balompié, pudo dar rienda suelta a su talento en el campo, demostrando su habilidad en regates, pases y goles, e incluso debutando en la Escuela Betis.
El cuerpo técnico de la Escuela Betis resaltó la importancia de esta oportunidad para la joven futbolista, destacando que es un hito significativo que una niña de las Tres Mil tenga la oportunidad de entrenar en la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo. A sus ocho años, Yérica tiene la oportunidad de demostrar su nivel en un ambiente más competitivo, luego de destacarse en equipos mixtos donde sobresalió por su desempeño. Su entrenador expresó que este logro es un premio a su dedicación y esfuerzo, y podría ser el primer paso hacia la élite del fútbol femenino si continúa trabajando con determinación para alcanzar su sueño de jugar en el Betis.
La Fundación Real Betis Balompié, a través de estas oportunidades, reafirma su compromiso con la igualdad y el fútbol femenino, abriendo las puertas a talentos como el de Yérica, quienes solo necesitan un balón, un sueño por cumplir y una oportunidad para brillar en el campo. Este impulso hacia la excelencia deportiva demuestra que el fútbol no tiene género y que el talento no entiende de barreras, solo de oportunidades para demostrar su valía.
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