El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha inaugurado la Unidad de Investigación Clínica de Fase II-III del Hospital Universitario Regional de Málaga, consolidando a Málaga y a Andalucía como referentes nacionales en investigación biomédica.
Esta nueva unidad, que complementa el itinerario de investigación iniciado con la Unidad de Fase I en febrero de 2025, amplía las capacidades del centro en el desarrollo de ensayos clínicos de fases avanzadas, enfocados en evaluar la eficacia y seguridad de tratamientos avanzados en comparación con terapias estándar o placebo.
Ubicada en el Hospital Civil, la Unidad de Fase II-III ha sido financiada con 469.000 euros por el Instituto de Salud Carlos III con fondos Next Generation-EU. Con más de 500 metros cuadrados, esta unidad cuenta con un hospital de día con diez puestos asistenciales, ocho consultas médicas y salas de procesamiento, monitorización y seguimiento clínico, diseñadas para estudios de alta complejidad.
Este avance permitirá aumentar la capacidad de reclutamiento y seguimiento de pacientes, mejorando los estándares de calidad, seguridad y trazabilidad en la investigación clínica. Además, la Unidad de Fase II-III evaluará la eficacia y seguridad comparativa de los tratamientos en un número más amplio de pacientes y en condiciones asistenciales reales, antes de su aprobación definitiva para uso clínico general.
En conjunto con el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (IBIMA Plataforma BIONAND), el Hospital Regional Universitario de Málaga completa un circuito integral de investigación clínica que abarca desde las fases iniciales hasta las fases avanzadas, situando a Málaga como una ciudad capaz de cubrir el ciclo completo de desarrollo clínico dentro del sistema sanitario público.
Actualmente, IBIMA Plataforma BIONAND registra 778 estudios clínicos activos, de los cuales 520 son ensayos con medicamentos y 180 corresponden a fases I y II. En los últimos cuatro años, la actividad investigadora ha crecido un 31%, consolidando la posición del hospital como referente nacional en investigación clínica precoz.
El trabajo de los profesionales y la investigación desarrollada en estas unidades tienen un impacto directo en la sociedad, acelerando la llegada de terapias innovadoras a los pacientes andaluces y reforzando la capacidad del sistema sanitario para ofrecer una medicina personalizada y de precisión.
La ubicación de esta unidad en un hospital público representa un avance significativo en equidad, permitiendo a los pacientes acceder a tratamientos de vanguardia sin salir de su entorno asistencial público. Además, la puesta en marcha de la Unidad de Fase II-III generará empleo cualificado, promoverá la retención de talento investigador y atraerá inversión privada en el ámbito biomédico.
En conclusión, esta infraestructura refuerza la posición de Málaga como polo de innovación biomédica, contribuyendo a la proyección internacional de Andalucía en investigación clínica avanzada y potenciando la participación del hospital en redes europeas de innovación y ensayos multicéntricos. Se consolida así un modelo de sanidad pública moderna, eficiente y centrada en las personas.
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