El consejero Fernández-Pacheco destaca que esta declaración permitirá intervenir más de 390 kilómetros de cauces afectados en la región. Esta medida representa un importante avance en la conservación del medio ambiente y la prevención de posibles desastres naturales.
Gracias a esta intervención, se eliminarán obstáculos y se restaurará la vegetación en las riberas, lo que contribuirá a mejorar la calidad del agua y a proteger la biodiversidad de la zona. Además, se llevarán a cabo acciones para prevenir la erosión y la contaminación de los cauces, garantizando así un entorno más saludable para todos.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un plan integral de gestión hídrica que busca garantizar la sostenibilidad de los recursos naturales a largo plazo. Con una inversión de 2.500.000,75 euros, se espera que los trabajos comiencen a finales de este año y se extiendan a lo largo de los próximos tres años.
El consejero ha resaltado la importancia de esta declaración para proteger el patrimonio natural de la región y ha hecho un llamado a la colaboración de todos los sectores involucrados. Con estas medidas, se espera mejorar la calidad de vida de los habitantes y preservar el entorno para las generaciones futuras.
FUENTE
