El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, entregó este miércoles a la Hermandad del Cachorro una pintura conmemorativa de la artista May Perea. El pergamino enmarcado recoge los momentos más destacados de la Gran Procesión vivida en Roma en mayo, reflejando la similitud entre las hornacinas de San Pedro y la puerta del Cachorro, escenas del Jubileo en lugar de los tradicionales azulejos, una rama de romero en recuerdo de la Esperanza de Málaga y el cielo rojizo de Roma formando la cruz.
Durante el acto, el alcalde expresó que con este obsequio se buscaba agradecer y perpetuar en la memoria colectiva lo que significó la presencia del Santísimo Cristo de la Expiración en el Vaticano y en la Basílica de San Pedro, días que ya forman parte de la historia de Sevilla y sus cofradías.
El regidor destacó que el Cachorro se ha convertido en un embajador universal de Sevilla y recordó que durante aquellos días toda la ciudad estuvo presente, desde su Iglesia hasta sus hermandades, e incluso el Ayuntamiento que se volcó en el evento.
Señaló además que la ciudad de Roma y el mundo tuvieron la oportunidad de experimentar la fuerza del Santísimo Cristo de la Expiración, un ícono devocional reconocido internacionalmente y un emblema del arte sacro y la escultura universal.
En relación con la magnitud del evento, el alcalde resaltó que los días en Roma fueron un hito de la piedad popular mundial con el sello de Sevilla, y destacó el papel de las hermandades en la ciudad, como entes vertebradores de la sociedad.
Concluyó mencionando que el Cachorro, tallado por Ruiz Gijón, no viajó solo con su hermandad, sino que toda Sevilla y sus hermandades viajaron junto a él, mostrando así la unidad y la fuerza de la comunidad cofrade.
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