La Catedral de Málaga está siendo sometida a una importante intervención en sus cubiertas, con una inversión que asciende a 23 millones de euros y una finalización prevista para finales de 2027. Esta actuación, considerada como una de las más destacadas en la historia de este templo renacentista español, responde a una demanda histórica de los malagueños y busca poner fin a las patologías causadas por filtraciones y humedades en el edificio.
El proyecto, financiado mediante una colaboración público-privada, cuenta con aportaciones de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y la Diputación de Málaga, así como fondos propios del Arzobispado y el Cabildo Catedralicio, la Diócesis de Málaga y la Fundación Unicaja, además de donaciones y patrocinios empresariales y particulares.
Las obras avanzan a buen ritmo, con la finalización de la estructura de la cubierta de la nave principal y el crucero, y la fabricación de las tejas cerámicas curvas para recubrir las cubiertas. Además, se están llevando a cabo trabajos para la nueva iluminación y sistemas contraincendios, así como la culminación del pórtico y del frontón que remataba la fachada principal de la catedral.
Con una arquitectura que combina estilos renacentistas, góticos y barrocos, la Catedral de Málaga es uno de los monumentos más visitados de la ciudad. Su construcción, iniciada en 1528 y finalizada en 1782, destaca por la Capilla Mayor de Diego de Vergara y las bóvedas decoradas con grutescos y palmas. Declarada Monumento Histórico Artístico en 1931, la catedral es un Bien de Interés Cultural en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
FUENTE
